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Los Pech
 

Se han realizado pocos estudios sobre este pueblo indígena. En la época precolombina, vivían en la parte central de la Mosquitia. Hondureña y en el noroeste del departamento de Olancho y hasta la ultima mitad del siglo XVII, ocupaban toda la comarca entre los ríos Aguán, Patuca y el mar; eran además dueños del litoral de la región desde Caratasca hasta el cabo Gracias a Dios, frontera con Nicaragua.

Lehmann y otros creen que las Islas de la Bahía también estuvieron ocupadas por los pech. Fundamentan esta propuesta en que, en 1622, indígenas de las Islas de la Bahía fueron utilizados como intérpretes por una expedición misionera entre los Pech de tierra firme. Además, Stone y Epstein sugieren que los artefactos encontrados en las Islas de la Bahía son similares a los encontrados en territorio Pech en tierra firme. Parece ser que las Islas de la Bahía estaban habitadas por los Pech y por comerciantes Mayas, cuya presencia allí ya ha sido señalada.

Los indígenas Pech también han sido llamados payas, poyers y pahayas, denominaciones que son rechazadas por los miembros de esta etnia, por hacer alusión a bárbaro, salvaje, incivilizado (así eran nombrados por los conquistadores españoles). Ellos se autodenominan "Pech" que significa "Gente", término que es usado para referirse solamente a ellos; para el resto de la población utilizan los términos pech-akuá (la otra gente) o bulá que quiere decir ladino. Lehmann y Greenberg consideran que la lengua pech deviene del Chibcha, aunque algunos otros lingüistas la consideran como una legua aislada.

En la actualidad la mayoría de la población pech se ha mezclado en cierto grado con los misquitos y como resultado, están enfrentando la pérdida de su lengua y cambios significativos en su organización social.

Durante el siglo XVI la región habitada por los pech formaba parte de la provincia de Varaguas o de Cartago, que se extendió desde Panamá hasta el cabo Gracias a Dios. Posteriormente, La Mosquitia. fue constituida como parte de la provincia de Tegucigalpa. Según estudios realizados, los conquistadores tardaron mucho tiempo en penetrar el área pech. La primera expedición se llevó a cabo en 1564 pero, debido a la fuerte oposición de los indígenas, se llegó a la conclusión de que solo mediante la religión se podría conquistar la zona.

A mediados del siglo XVIII piratas ingleses, franceses y holandeses se establecieron en la Mosquitia hondureña y se aliaron con los misquitos que vivían en la región. Los piratas establecieron buenas relaciones con los misquitos y les proporcionaban armas de fuego, con éstas obligaron a otros grupos indígenas, entre ellos los pech a replegarse al interior del territorio selvático. Fue así como los pech fueron desalojados de la costa y se ubicaron cerca del río Patuca, Sicre Twas, río Plátano, Paulaya y Sico, en tanto que los misquitos extendieron sus dominios por toda la costa hasta el cabo Camarón. Los datos históricos señalan que a lo largo de todo el siglo XVIII, los misquitos cometieron muchas atrocidades contra los pech, con el fin de capturarlos y venderlos como esclavos a los comerciantes ingleses. Esto provocó que la población pech se redujera en poco tiempo.

Hasta los siglos XVIII, los pech vivían en el corazón de la zona selvática de Agalta, su actividad productiva fundamental era la cacería y la pesca, con una incipiente agricultura basada, principalmente, en el cultivo de tubérculos como la Yuca dulce y, eventualmente el del maíz. Los pech se caracterizaban por ser nómadas.

La historia mítica del pech habla que este pueblo es hijo del rayo y que los rayos, en épocas anteriores fueron pech que vivieron sobre la tierra y que lucharon por exterminar a los gigantes caníbales representados por Takascró, jefe de esta raza, pero antes se batieron contra sus guerreros, los Chaca-Chacay, que eran enormes lagartijas. En sus relatos muestran indicios de una cosmovisión ancestral que aún se conserva viva; un héroe cultural contribuye a desarrollar su civilización, mediante el aporte de los bienes culturales: el maíz, la agricultura y la medicina. Girard sugiere que había un gran centro religioso sobre el río Plátano, donde petroglifos pech han sido encontrados.

De acuerdo a los relatos de ancianos:  "Por cuatro siglos, los pech vagaron errantes por la selva de Agalta, buscando escondrijos, para no ser encontrados por los colonizadores y los zambos, quienes los perseguían para venderlos como esclavos en las Antillas". La ventaja de ser un pueblo nómada y su estrategia de supervivencia étnica-cultural, les permitió sobrevivir y mantener viva su cosmogonía, su religiosidad, su organización social y su tradición alimenticia.

Aunque en su mayoría se consideran católicos, aún se observan rasgos de su antigua religión. La pérdida de la cultura pech se inicia a partir de la época colonial y se incrementó a partir de los años 60's del pasado siglo, periodo en el cual se da una mayor articulación de la sociedad nacional hacia el grupo indígena.