Estas bacterias, llamadas
"microbios". Como se dice en general, son seres infinitamente
pequeños, que desempeñan un importante papel en la vida y en la
economía en general. Citaremos un ejemplo: las plantas superiores.
Con clorofila, toman el óxido del carbono combinándolo con otros
elementos que sirven de alimento a los animales, que a su vez
transforman los principios contenidos en ellos, pues la materia
orgánica pasa de un ser a otro por una serie de metamorfosis.
Pero no se destruye. Los agentes que
la destruyen son las "bacterias". Luis Pasteur (1822-1895) en sus
estudios de estos seres ha dicho: "Si estos bichos microscópicos
desaparecieran, la tierra se llenaría de cadáveres (materia orgánica
muerta) de todos los géneros, vegetales y animales.
Son ellos los que dan al oxígeno sus
propiedades comburentes. Sin ellos la vida sería imposible; la obra
y el misterio de la muerte serían incompletos.
Citemos un ejemplo: la agricultura
sería imposible, pues ellos son los agentes principales de la
fertilidad, que mineralizan y gasifican la materia orgánica que se
encuentra en el suelo.
Los medios de
cultivo más sencillos contienen sólo agua, sales y carbón, como la
glucosa. Estos simples menús son utilizados por muchos tipos de
microorganismos, lo cual refleja su gran capacidad metabólica, ya
que pueden fabricar la mayoría de las moléculas orgánicas que
necesitan sólo a partir de la glucosa.
La diversidad de vías metabólicas que presentan los microorganismos
permite que se los pueda cultivar en medios con diferentes fuentes
de carbón.
Si se cultivan hongos en un medio con agua, sales y celulosa,
crecerán exclusivamente aquellos que son capaces de degradar la
celulosa. Estos microorganismos pueden obtener energía a partir de
la celulosa, y se los encuentra, por ejemplo, en el intestino de los
herbívoros. En pocas palabras: la capacidad de los microorganismos
de crecer en determinados medios de cultivo, y no en otros, refleja
el tipo de partícula de metabolismo que poseen.
Los
Microbios beneficiosos
Hay
microorganismos útiles para nuestra vida, como las bacterias, que
constituyen la flora normal del intestino. En ese hábitat residen
variedades de bacterias que fermentan la glucosa produciendo ácido
láctico. Por una parte estas bacterias se adhieren a la pared del
intestino, protegiéndolo contra la colonización de bacterias
patógenas; y por otra parte, la producción de ácido láctico
contribuye a eliminar bacterias y otros microorganismos que no
resisten tanta acidez. Un ejemplo de esta clase de bacteria es el
Lactobacillus GG, que seguramente te resulta familiar porque
viste su nombre en las etiquetas de los yogures que lo contienen.
También hay
bacterias de la flora normal del intestino que fabrican vitaminas
esenciales para el hombre, como la vitamina K, que interviene en la
coagulación de la sangre.
Los
Microbios dañinos
Hay numerosos
tipos de microbios que se alojan en los tejidos de los animales y
vegetales provocando enfermedades. Algunos microorganismos tienen
una localización preferente y precisa en determinado órgano. Allí se
reproducen y pueden causar daño, ya sea porque la masa del conjunto
ejerce presión en un sitio vital, como ocurre en una infección
dental, con el consiguiente dolor; o porque secretan sustancias
tóxicas, como Vibrio cholera, la bacteria que causa el
cólera. En las tablas se muestran algunos ejemplos de bacterias
patógenas y las enfermedades que producen:
En humanos:
Salmonella
ryphi: infecciones
intestinales
Corynebacrerium diphtheriae:
difteria
Clostridium
Tetan: tétanos
En animales:
Brucella
abortus: abortos en vacas
En plantas:
Pseudomonas
Syringae: manchas en
hojas de plantas de tomate
Los microbios
patógenos causan diversas enfermedades que atacan al hombre, a los
animales domésticos o a las cosechas de alimentos vitales. Tales
agentes comprenden bacterias, hongos y virus o diversas toxinas. Los
microbios patógenos que causan el botulismo, la peste, la fiebre
aftosa y el añublo del trigo se cuentan entre los muchos que pueden
ser utilizados contra los ejércitos enemigos o las actividades
económicas que les sirven de sustento. La ingeniería genética
también ofrece la posibilidad de desarrollar nuevos virus contra los
que se carece de medios para establecer una defensa previa.