Clima
Diferentes climas en el planeta Tierra
El clima es el conjunto de los valores promedio de las condiciones
atmosféricas que caracterizan una región. Estos valores promedio se obtienen
con la recopilación de la información meteorológica durante un periodo de
tiempo suficientemente largo. Según se refiera al mundo, a una zona o
región, o a una localidad concreta se habla de clima global, zonal, regional
o local (microclima), respectivamente.
El clima es un sistema complejo por lo que su comportamiento es muy difícil
de predecir. Por una parte hay tendencias a largo plazo debidas,
normalmente, a variaciones sistemáticas como el aumento de la radiación
solar o las variaciones orbitales pero, por otra, existen fluctuaciones
caóticas debidas a la interacción entre forzamientos, retroalimentaciones y
moderadores. Ni siquiera los mejores modelos climáticos tienen en cuenta
todas las variables existentes por lo que, hoy día, solamente se puede
aventurar una previsión de lo que será el tiempo atmosférico del futuro más
próximo. Asimismo, el conocimiento del clima del pasado es, también, más
incierto a medida que se retrocede en el tiempo. Esta faceta de la
climatología se llama paleo climatología y se basa en los registros fósiles,
los sedimentos, las marcas de los glaciares y las burbujas ocluidas en los
hielos polares. De todo ello los científicos están sacando una visión cada
vez más ajustada de los mecanismos reguladores del sistema climático.
Clima y tiempo, dos conceptos
distintos
Básicamente las variaciones anuales
o estaciónales y los patrones caóticos de diferentes frecuencias de
variación que son los que hacen que de un año para otro así como de un día
para otro el tiempo sea tan cambiante. El clima presenta también las dos
facetas. Tendencias regulares que se empiezan a apreciar a las pocas décadas
de realizar mediciones, y oscilaciones de tipo caótico que subyacen en el
fondo.
A más gran escala puede permanecer oculto un patrón regular como los ciclos
de Milankovich. Y si nos vamos aún a escalas mayores la variación puede
tornarse caótica de nuevo, ya que aumenta la dependencia de las
características geofísicas de la tierra.
La diferencia fundamental entre ambos conceptos radica en la escala de
tiempo. Mientras el tiempo nos habla del estado de las variables
atmosféricas, de un determinado lugar, en un momento determinado, el clima
informa sobre esas mismas variables, promedio, en el mismo lugar, pero en un
periodo temporal mucho más largo, usualmente 30 años.
Clima global y cambios
El clima global requiere por lo
tanto el estudio de otro tipo de variables llamados forzamientos externos.
Para conocer cómo evoluciona el clima a lo largo de los eones hay que tener
en cuenta la influencia de esos aspectos capaces de alterarlo drásticamente.
Según la importancia de estos factores externos en cada momento el sistema
climático será más o menos caótico. En cualquier caso, a largo plazo la
previsión se hace imposible ya que muchos de los forzamientos externos, por
ejemplo la deriva continental, se rigen por sistemas caóticos.
Los forzamientos externos pueden implicar ciertas periodicidades como
variaciones orbitales y variaciones solares, y a su vez presentar tendencias
globales en un sólo sentido por encima de las fluctuaciones de más alta
frecuencia. Este es el caso de la variación solar, que mientras presenta
fluctuaciones regulares en cortos periodos de tiempo, a largo plazo presenta
un aumento sistemático del brillo solar. Así mismo, dicha variación presenta
acontecimientos caóticos, tormentas magnéticas o períodos anormales de
actividad solar. En muchos casos la apariencia caótica de una variación
puede encubrir una regularidad de muy baja frecuencia para la cual no ha
pasado suficiente tiempo para que haya podido ser observada.
Estos forzamientos muchas veces son demasiado pequeños o muy lentos para
causar cambios que sean perceptibles en el clima. Por otra parte, no debemos
olvidar que la climatología se basa en un análisis estadístico de la
información meteorológica que se va recopilando, por lo que las variaciones
temporales que se presentan en los parámetros del clima, se van incorporando
a los promedios estadísticos, los cuales no suelen mostrar el efecto
retroalimentador (tanto positivo como negativo) de esos forzamientos.
Parámetros climáticos
Para el estudio del clima local hay
que analizar los elementos del tiempo: la temperatura, la humedad, la
presión, los vientos y las precipitaciones. De ellos, las temperaturas
medias mensuales y los montos pluviométricos mensuales son los datos más
importantes que normalmente aparecen en los gráficos climáticos.
Hay una serie de factores que pueden influir sobre estos elementos: la
latitud geográfica, la altitud del lugar, la orientación del relieve con
respecto a la incidencia de los rayos solares o a la de los vientos
predominantes, las corrientes oceánicas y la continentalidad, que es la
distancia al océano o al mar.
Factores que modifican el clima
Latitud
Altitud
Relieve
Masa de agua
Vegetación
Distancia al mar
Elementos del clima
Temperatura
Presión atmosférica
Viento
Humedad
Precipitaciones
Latitud geográfica
La latitud determina el grado de
inclinación de los rayos del Sol y la diferencia de la duración del día y la
noche. Cuanto más directamente incide la radiación solar, más calor aporta a
la Tierra.
Las variaciones en latitud son causadas, de hecho, por la inclinación del
eje de rotación de la Tierra. El ángulo de incidencia de los rayos del Sol
no es el mismo en verano que en invierno siendo la causa principal de las
diferencias estacionales.
Una mayor inclinación en los rayos solares provoca que estos tengan que
atravesar mayor cantidad de atmósfera, atenuándose más que si incidieran
perpendicularmente. Por otra parte, a mayor inclinación, mayor será la
componente horizontal de la intensidad de radiación. Mediante sencillos
cálculos trigonométricos puede verse que: I(incidente) = I(total) • cosθ
Altitud
La altitud de una región determina
la delimitación de los pisos térmicos respectivos. A mayor altitud con
respecto al nivel del mar, menor temperatura. Además, si aumentamos la
altitud cada 180 m la temperattura (Tº) descenderá 1 ºC.
En la zona intertropical existen 4 pisos térmicos:
Macro térmico (0 a 1 km): su temperatura varía entre los 20 y 29 °C.
Presenta una lluviosidad variable.
Mesotérmico (1 a 3 km): presenta una temperatura entre los 10 y 20 °C, su
clima es montañoso.
Microtérmico (3 a 4,7 km): su temperatura varía entre los 0 y 10 °C.
Presenta un tipo de clima de Páramo.
Gélido (más de 4,7 km): su temperatura es menor de -0 ºC y le corresponde un
clima de nieve de alta montaña.
El cálculo aproximado que se realiza, es que al elevarse 180 m, la
temperatura baja 1 ºC.
Orientación del relieve
La disposición de las cordilleras
más importantes con respecto a la incidencia de los rayos solares determina
dos tipos de vertientes o laderas montañosas: de solana y de umbría.
Al norte del Trópico de Cáncer, las vertientes de solana son las que se
encuentran orientadas hacia el sur, mientras que al sur del Trópico de
Capricornio las vertientes de solana son, obviamente, las que están
orientadas hacia el norte. En la zona intertropical, las consecuencias de la
orientación del relieve con respecto a la incidencia de los rayos solares no
resultan tan marcadas, ya que una parte del año el sol se encuentra
incidiendo de norte a sur y el resto del año en sentido inverso.
La orientación del relieve con respecto a la incidencia de los vientos
dominantes (los vientos planetarios) también determina la existencia de dos
tipos de vertientes: de barlovento y de sotavento. Llueve mucho más en las
vertientes de barlovento porque el relieve da origen a las lluvias
orográficas, al forzar el ascenso de las masas de aire húmedo.
Continentalidad
La proximidad del mar modera las
temperaturas extremas y suele proporcionar más humedad en los casos en que
los vientos procedan del mar hacia el continente. Las brisas marinas atenúan
el calor durante el día y las terrestres limitan la irradiación nocturna. En
la zona intertropical, este mecanismo de las brisas atempera el calor en las
zonas costeras ya que son más fuertes y refrescantes, precisamente, cuanto
más calor hace (en las primeras horas de la tarde).
Una alta continentalidad, en cambio, acentúa la amplitud térmica. Provocará
inviernos fríos y veranos calurosos. El ejemplo más notable de la
continentalidad climática lo tenemos en Rusia, especialmente, en la parte
central y oriental de Siberia: Verjoyansk y Oimyakon rivalizan entre sí como
los polos del frío durante los largos inviernos boreales (menos de 70º C
bajo cero). Ambas poblaciones se encuentran relativamente cerca del Océano
Glacial Ártico y del Océano Pacífico, pero muy lejos del Atlántico, que es
de donde proceden los vientos dominantes (vientos del Oeste).
La continentalidad es el resultado del alto calor específico del agua, que
le permite mantenerse a temperaturas más frías en verano y más cálidas en
invierno. Lo que es lo mismo que decir que el agua posee una gran inercia
térmica. Las masas de agua son, pues, el más importante agente moderador del
clima.
Corrientes oceánicas
Las corrientes marinas o, con mayor
propiedad, las corrientes oceánicas, se encargan de trasladar una enorme
cantidad de energía en el sentido de los meridianos y explican en algunos
casos, las anomalías climáticas más importantes del hemisferio Norte. Por
ejemplo, no se explicaría que Islandia, la costa norte de Noruega y la costa
de la península de Kola hasta Múrmansk, en Rusia, permanezcan libres de
hielo durante los fríos inviernos de la zona ártica, si no fuera por la
influencia muy poderosa de la Corriente del Golfo, que trae aguas cálidas
desde las latitudes intertropicales. En cambio, las costas de Labrador,
Terranova, Nueva Escocia y otras partes de las costas orientales
norteamericanas, ubicadas a una latitud mucho menor, tienen unas
temperaturas invernales mucho más frías.
Las corrientes frías también ejercen una poderosa influencia sobre el clima.
En la zona intertropical producen un clima muy árido en las costas
occidentales de África y de América, tanto del norte como del sur. Estas
corrientes frías no se deben a un origen polar de las aguas, que no se
explicaría en el caso de las corrientes frías de California y de Canarias ya
que ambas están ubicadas entre corrientes cálidas a mayor y a menor latitud.
La frialdad de las corrientes se debe al ascenso de aguas profundas en
dichas costas occidentales de la Zona Intertropical. Ese ascenso lento pero
constante es muy evidente en el caso de la Corriente de Humboldt o del Perú,
una zona muy rica en plancton y en pesca, precisamente, por el ascenso de
aguas profundas, que traen a la superficie una gran cantidad de materia
orgánica. Como las aguas frías producen alta presión atmosférica, como se
explica en el artículo sobre la Guayana Venezolana, la humedad relativa en
las áreas de aguas frías es muy baja y las lluvias son muy escasas o nulas:
el desierto de Atacama es uno de los más áridos del mundo. Los motivos de la
surgencia de las aguas frías se deben a la dirección de los vientos
planetarios en la zona intertropical y a la propia dirección de las
corrientes ecuatoriales (del norte y del sur). En ambos casos, es decir, en
el caso de los vientos y de las corrientes marinas, el desplazamiento se
produce de este a oeste (en sentido contrario a la rotación terrestre) y
alejándose de la costa. A su vez, este alejamiento de la costa de los
vientos y de las aguas superficiales, crea las condiciones que explican el
ascenso de las aguas más profundas, que vienen a reemplazar a las aguas
superficiales que se alejan. Por último, en la zona intertropical, los
vientos son de componente Este debido al movimiento de rotación de la
Tierra, por lo que en las costas occidentales de los continentes en la zona
intertropical soplan del continente hacia el océano, por lo que tienen una
humedad muy escasa. A una escala mucho más reducida, este fenómeno puede
comprobarse en las playas levantinas españolas: cuando sopla el viento de
Poniente, el Mediterráneo se encuentra sin olas (rizado, cuando mucho) pero
las aguas en la playa se notan mucho más frías de lo normal. Y en el caso de
la isla de Margarita es mucho más evidente, porque en ella soplan los
vientos del Este durante todo el año y a cualquier hora: la temperatura de
la playa de La Galera en Juan Griego es mucho más fría, aunque sin ningún
oleaje perceptible, que la de Playa El Agua o la Playa de El Tirano, en las
costas orientales de la isla, ubicadas apenas a unos 15 km hacia el Este.
Clasificaciones climáticas
El clima puede clasificarse en:
Clasificación climática clásica
Describe los climas del mundo en
función de su régimen de temperaturas y de precipitaciones.
Clima árido: precipitaciones escasas. Se produce gracias a las
cadenas montañosas y las corrientes marinas, estas últimas condensan la
humedad y evitan la precipitación.
Clima intertropical: cálido, las temperaturas fluctúan poco durante
el año. Con o sin período(s) de sequía.
Clima mediterráneo: caracterizado por veranos cálidos y secos, e
inviernos húmedos y templados.
Clima alpino: frío a causa de la altitud.
Clima continental: característico de las regiones interiores. La
variación de temperaturas entre estaciones puede ser muy grande.
Clima oceánico: característico de las regiones de temperaturas templadas
cercanas al mar. Precipitaciones a lo largo de todo el año y temperaturas
que no varían mucho a lo largo del año.
Clima polar: temperaturas generalmente bajo 0° C, escasas
precipitaciones
En función de la temperatura
Climas sin inviernos: el mes
más frío tiene una temperatura media mayor de 18 ºC.
Climas de latitudes medias: con verano e invierno.
Climas sin verano: el mes más caluroso tiene una temperatura media
menor a 10 ºC.
En función de la altitud
En la Zona Intertropical existen 4
pisos térmicos (también llamados pisos climáticos o pisos bióticos) ya que
los cinco elementos o parámetros del clima que se han indicado varían con la
altitud. Como se ha indicado, estos 4 pisos son:
Macro térmico, con las temperaturas siempre elevadas y constantes, ubicado
entre el nivel del mar y los 800 a 1000 msnm (metros sobre el nivel del
mar), según los criterios de distintos autores.
Meso térmico o piso templado, entre los 800 a 1000 m, hasta los 2500 a 3000
m de altitud.
Micro térmico o piso frío (llamado en algunos países hispanoamericanos como
"piso de páramo"), desde los 2500 ó 3000 msnm hasta el nivel de las nieves
perpetuas (aproximadamente, a los 4700 msnm.
Gélido, helado o de nieves perpetuas, a partir de los 4700 m de altitud,
cota donde se ubica, aproximadamente, la isoterma de los 0 ºC.
Y a medida que avanzamos en latitud, el número de pisos climáticos va
disminuyendo porque la influencia de la altitud va siendo sustituida por la
de la misma latitud. Esto significa que el primer piso que desaparece (ya en
las zonas templadas) es el piso macro térmico. Y la diferencia esencial
entre los pisos térmicos o climáticos en la zona intertropical y en otras
zonas geoastronómicas es que en aquella sólo encontramos climas isotermos,
es decir, con las temperaturas semejantes a lo largo de todo el año.
En función de la precipitación
Árido
Semiárido
Subhúmedo
Húmedo
Muy húmedo
Con relación a los umbrales que separan unos climas de otros según las
precipitaciones respectivas, existen diversas interpretaciones (según
distintos autores), que deberían estar basadas, además de los montos
pluviométricos de las estaciones ubicadas en un clima dado, en las
temperaturas medias mensuales de esas mismas estaciones, tal como se indica
en el artículo sobre el índice xerotérmico de Gaussen ya que no es lo mismo
una pluviosidad de 40 mm para un mes determinado en una estación
meteorológíca de un clima cálido que si se trata de un clima frío. De hecho,
una escasa precipitación en un mes de apenas un litro de agua por m² (es
decir, 1 mm) no tendría ningún efecto cuando se trata de un clima cálido, ya
que ese valor de la precipitación quedaría anulado rápidamente por la
evaporación: pero si hablamos de un clima de tundra durante el invierno, en
el que las temperaturas medias fueran inferiores a los 0 ºC, ese litro de
agua permanecería en el suelo en forma líquida o sólida, por la casi
ausencia de evaporación que se presenta con esas temperaturas.
Clasificación climática de Köppen
Basada en límites de temperatura y
precipitación y en la observación de la vegetación nativa de cada región de
estudio.
Clasificación genética
Clasifica en función de las masas de
aire que la origina:
Clima I: vaguada ecuatorial y clima seco.
Clima II: controlado por la zona de contacto de viento tropical y polar.
Clima III: controlado por vientos polares y árticos.
Diferentes tipos de clima
En el mundo los tipos de clima se
clasifican en tres grupos.
Cálidos
Clima ecuatorial (región amazónica,
parte oriental de Panamá, Península del Yucatán, centro de África, occidente
costero de Madagascar, sur de la Península de Malaca e Insulindia)
Clima tropical (Caribe, Llanos de Colombia y Venezuela, la mayor parte de
Brasil, este de Bolivia, norte de Argentina, Paraguay, centro y sur de
África, sudeste asiático, norte de Australia, sur de la India, Polinesia).
Clima subtropical árido (suroeste de América del Norte, norte y suroeste de
África, oriente medio, costa de Perú, norte de Chile, centro de Australia).
Templados
Clima chino (sudeste de Estados
Unidos y Australia, sur de China), noreste de Argentina, sur de Brasil y
Uruguay, norte de la India y Pakistán, Japón y Corea del Sur).
Clima mediterráneo (zona del Mediterráneo, California, centro de Chile, sur
de Sudáfrica, suroeste de Australia)
Clima oceánico o atlántico (zona atlántica europea, costas del Pacífico del
noroeste de Estados Unidos y de Canadá, sureste de Australia, Nueva Zelanda,
sur de Chile, costa de la Provincia de Buenos Aires, Argentina.
Clima continental (centro de Europa y China y la mayor parte de Estados
Unidos, norte y noreste de Europa, sur y centro de Siberia, Canadá y Alaska)
Clima continental árido o desierto continental (Asia Central, centro-oeste
de América del Norte, Mongolia, norte y oeste de China).
Fríos
Clima de tundra (región ártica y subantártica subglaciar, Groenlandia, parte
de Siberia), Tierra del Fuego (Argentina, Chile)
Clima polar (en el Ártico y en la Antártida).
Clima de montaña (zonas montañosas de más de 3.500 msnm cerca del ecuador
terrestre, de unos 2.000 ó 1.500 msnm en las zonas templadas, y menos de
1.000 msnm en regiones frías).
Microclimas
Climas urbanos:
Incendios: ver tormenta ígnea
Erupciones:
Un microclima es un clima local de características distintas a las de la
zona en que se encuentra. El microclima es un conjunto de afecciones
atmosféricas que caracterizan un contorno o ámbito reducido. Los factores
que lo componen son la topografía, temperatura, humedad, altitud-latitud,
luz y la cobertura vegetal.